Σάββατο, 15 Οκτωβρίου 2011

ΣΩΚΡΑΤΗΣ 29



Sócrates: ¡Qué horrible pronunciación! ¡qué abrir la boca! ¿Cómo podrá aprender éste la manera de ganar un pleito, de entablar una demanda y de destruir los argumentos del contrario? Hipérbolo aprendió todo esto por un talento.
Estrepsíades: No te apures y enséñale: porque tiene disposición natural. Cuando era pequeñito, ya construía casas, esculpía naves, fabricaba carritos de cuero y hacía ranas de cáscara de granada. Enséñale los dos razonamientos, el bueno, cualquiera que sea, y el malo, que triunfa del bueno por medio de la injusticia; o, por lo menos, enséñale el razonamiento injusto.
Sócrates: Lo aprenderá de mis razonamientos.
Estrepsíades: Yo me retiro. Acuérdate de ponerle en estado de refutar todos los argumentos justos.
[…]
Sócrates: Y bien, ¿quieres llevarte a tu hijo, o dejarle para que le enseñe el arte de hablar?
Estrepsíades: Enséñale, castígale, t no te olvides de afilar bien su lengua, de modo que uno de los filos le sirva para los negocios de poca monte, y el otro para los de mucha importancia.
Sócrates: Bien cuidado; te lo enviaré hecho un completo sofista.

Aristófanes: Las nubes
(http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/aristofanes-las-nubes.pdf )