Τετάρτη, 30 Σεπτεμβρίου 2009

ΑΛΚΙΒΙΑΔΗΣ Η΄ ΠΕΡΙ ΑΝΘΡΩΠΟΥ ΦΥΣΕΩΣ 1

Image Hosted by ImageShack.us
Kristian Zahrtmann (Dinamarca, 1843-1917)
Sócrates y Alcibíades
.
Sócrates: -Hijo de Clinias, creo que te sorprende que, después de haber sido yo el primero en enamorarme de ti, sea el único en no abandonarte cuando los demás lo han hecho, a pesar de que, mientras ellos te estuvieron importunando con su conversación, yo a lo largo de tantos años, ni siquiera te dirigí la palabra. Y el motivo de ello no era humano, sino que se trataba de un impedimento divino, cuya presencia conocerás más adelante. He vuelto a ti ahora que ya no se me opone, y tengo la esperanza de que en lo sucesivo no me apartará más. En efecto, durante este tiempo he estado examinado cómo te comportabas con tus admiradores, y me he dado cuenta de que, por numerosos y orgullosos que fueran, ninguno de ellos se ha librado de verse superado por tu arrogancia. (...)
Platón: Alcibíades I o Sobre la naturaleza del hombre en Diálogos VII. Dudosos, apócrifos, cartas (Gredos, 1992)
Trad.: Juan Zaragoza y Pilar Gómez Cardó

Introducción
Es el más importante de los diálogos relacionados con la estancia de Platón en Mégara. Su autenticidad nunca fue puesta en duda en la Antigüedad, que lo tuvo en gran aprecio, fue muy leido en circulos socráticos y se convirtió en el prototipo de las charlas ficticias entre Sócrates y Alcibíades: Antístenes, Esquines de Esfeto y Jenofonte se inspiraron en él probablemente para componer los diversos diálogos en los que aparecen estos dos personajes. Los discípulos de la Academia lo presentaban como una especie de breviario de iniciación a la filosofía de su maestro. Así que mantuvo como objeto de estudio hasta los neoplatónicos. Fue comentado por Proclo y Olimpiodoro, comentarios que todavía se conservan.
Schleiermacher fue el primero que impugnó su autenticidad, y después de él se ha extendido a casi todos los críticos la idea de que este diálogo, en el que Sócrates y Alcibíades discuten sobre justicia y utilidad, sobre el conocimiento de sí mismo y el cuidado del alma, no es de Platón. Se han investigado en las enseñanzas el estilo e incluso el tono y el ritmo (estilometría) psicológico del diálogo, indicios para apoyar esta tesis, que hoy lo elimina prácticamente del catálogo de obras auténticas. A pesar de ello, autores como Friedlaender, Vink o Festugiére lo defienden con todas sus fuerzas. Más recientemente André Motte, partiendo de un análisis riguroso de las nociones de episteme y techne en las obras de Platón, llega igualmente a la conclusión de su autenticidad.
A pesar de todas esas reservas, hay que admitir el mérito literario y filosófico del diálogo, lleno de ideas sugestivas, críticas vivas y agudas, enseñanzas sólidas, que ponen de manifiesto algunas de las excepcionales cualidades que caracterizan el arte de Platón

Platón: Alcibíades I o Sobre la naturaleza del hombre en Diálogos VII. Dudosos, apócrifos, cartas (Gredos, 1992)
Trad.: Juan Zaragoza y Pilar Gómez Cardó

1 σχόλιο:

Ανώνυμος είπε...

lo que yo queria, gracias